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UNA NUEVA TÉCNICA REVOLUCIONA LAS CÁMARAS FOTOGRÁFICAS

Combina imagen fija de gran resolución y vídeo de alta velocidad con aplicaciones científicas y profesionales

Científicos británicos han ideado una forma nueva de capturar una imagen fija de gran resolución junto con vídeo de muy alta velocidad. La principal novedad del sistema es que la imagen y el vídeo son captados al mismo tiempo por el mismo sensor. Esta técnica ya ha llamado la atención de fabricantes de instrumentación científica pero sus beneficios también podrían ser aprovechados por profesionales y aficionados a la fotografía. Por Elena Higueras.
Foto: jurvetson. Everystockphoto.

La imagen muestra una gota de leche cayendo en un vaso de agua. Un vídeo fue hecho al mismo tiempo, utilizando la misma cámara, y representa los datos de la misma imagen. Fuente: Dr Gil Bub, University of Oxford
Un equipo de investigación de la Universidad de Oxford ha creado una herramienta que permite capturar imágenes fijas de gran resolución y vídeo de alta velocidad con una misma cámara y al mismo tiempo. Las aplicaciones de esta nueva tecnología pasan por los medios de comunicación, donde podrían utilizarse en circuitos cerrados de televisión o fotografía deportiva por ejemplo, pero también resultan decisivas en el campo de la ciencia, en el que, actualmente, la capacidad de captura de imágenes fijas de alta calidad que se correspondan exactamente con vídeo de alta velocidad es muy limitada y supone una gran inversión económica.

Según un comunicado referente a un artículo publicado en la revista Nature Methods, la tecnología ha sido patentada por Isis Innovation, la oficina de transferencia de tecnología de la Universidad de Oxford, y financiada por Biotechnology and Biological Sciences Research Council y la Fundación Británica del Corazón.

Desde el laboratorio al consumidor

Hasta hace poco el grupo de investigación que firma el artículo, liderado por Peter Kohl, analizaba el corazón humano mediante imágenes sofisticadas y técnicas informáticas que, sin embargo, no bastaban para alcanzar la velocidad y el detalle suficiente exigido en el estudio celular. El propio Kohl explica en el comunicado el problema que suponía trabajar con estas herramientas: “Cualquiera que haya tratado de tomar fotografías o vídeos de una escena de alta velocidad, como en el fútbol o el automovilismo, incluso con una réflex digital bastante decente, sabrá que es muy difícil obtener una imagen nítida, porque el movimiento causa una visión borrosa. Tenemos el mismo problema en la ciencia, donde se puede perder información realmente vital, como cambios muy rápidos en la intensidad de la luz a partir de moléculas fluorescentes que nos hablan de lo que está sucediendo dentro de una célula. Tener un sensor de capacidad masiva de 10 o 12 megapíxeles, como muchas cámaras tienen ahora, no hace absolutamente nada para mejorar esta situación”.

Foto: jurvetson. Everystockphoto.
Foto: jurvetson. Everystockphoto.
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La solución vino de la mano de unos de sus colaboradores, Gil Bub, al que se le ocurrió la idea de reunir imágenes de alta resolución y secuencias de vídeo de alta velocidad, al mismo tiempo y en el mismo chip de la cámara. Pero además con un valor añadido de vital importancia en la ajustada fracción presupuestaria que se destina a la ciencia: la técnica de Bub reduce el coste que hasta ahora suponía obtener similares resultados con las cámaras más empleadas en los laboratorios.

Esta novedosa técnica ya ha llamado la atención de Cairn Research, un fabricante de instrumentación científica con sede en el Reino Unido, que ha manifestado su deseo de utilizarla para ampliar las capacidades de sus dispositivos.

Pero que el ingenio de la Universidad de Oxford salte de las manos de los científicos y la industria a las tiendas de fotografía es sólo cuestión de tiempo. De hecho, un grupo de investigación de la Universidad de Nottingham, capitaneado por Mark Pitter, ya está planificando la compresión de esta tecnología en una especie de “todo-en-uno” de sensores que podría ser colocado dentro de las cámaras normales. "El uso de un sensor de estado sólido nos permitirá diseñar cámaras compactas y simples, microscopios y otros dispositivos ópticos que contribuyen a reducir el coste y el esfuerzo necesarios para esta apasionante técnica. Esto hará que sea útil para una gama mucho más amplia de aplicaciones, tales como cámaras de consumo, sistemas de seguridad, o el control de fabricación", afirma.

Imagen y vídeo capturados al mismo tiempo

La principal novedad de esta técnica reside en que la imagen y el vídeo son capturados al mismo tiempo en el mismo sensor. Pero… ¿cómo se logra esto? Como explica el padre del invento, Gil Bub, se trata de permitir que los píxeles de la cámara actúen “como si fueran parte de decenas o incluso cientos de cámaras individuales que toman fotografías en una sucesión rápida durante una exposición normal”. El truco es que el patrón de las exposiciones de píxel mantenga el contenido de alta resolución de la imagen global, que puede ser utilizado como está, es decir para formar una fotografía de alta resolución con la combinación de todas sus partes, o bien, estas imágenes pueden ser decodificadas individualmente y colocadas en forma de secuencia para generar una película de alta velocidad. Este sistema ha sido desarrollado mediante la combinación de tecnologías "off-the-shelf", o lo que es lo mismo, software y hardware libre de patentes.



Un nuevo sistema permitirá programar mediante capturas de pantalla

Un nuevo sistema permitirá programar mediante capturas de pantalla
El proyecto facilitará la combinación de programas informáticos sólo a través de sus interfaces gráficas de usuario

Una nueva investigación del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) abre camino a la programación informática a partir de la interpretación gráfica de la pantalla del ordenador, lo que, en última instancia, podría permitir a un usuario estándar crear aplicaciones sin el dominio de ningún lenguaje informático. Por Elena Higueras.

Gráfico de Christine Daniloff. Fuente MIT
Investigadores del Laboratorio de Informática e Inteligencia Artificial del Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT, han desarrollado un sistema que posibilita la creación de programas informáticos usando las capturas de pantalla de las interfaces gráficas de usuario, sin necesidad de conocer exhaustivamente ningún código de programación, según publica el MIT en un comunicado.

Este nuevo sistema, al que han bautizado como Sikuli ("ojo de Dios" en la lengua de los indios huicholes de México), se basa en el uso de la llamada interfaz gráfica de usuario, conocida también como GUI (graphical user interface), un tipo de interfaz formada por un conjunto de imágenes y objetos gráficos que representan la información y las acciones de las que el usuario se puede valer para interactuar con su computadora.

Su objetivo es facilitar la creación de “scripts”, programas cortos que combinan o amplían la funcionalidad de otros programas, sin que sea necesario conocer el código propio de cada uno de ellos. Gracias a Sikuli, el usuario que desee utilizar las funcionalidades de cada uno de los “scripts” con los que trabaja, sólo tendrá que capturar la imagen de la pantalla de su ordenador e insertarla directamente en una línea de código basado en Python. Éste es el único lenguaje de programación con el que el usuario debe estar mínimamente familiarizado.

Imagen en lugar de código

El desconocimiento de diversos lenguajes de programación no solo no dificulta el trabajo del usuario sino que además es una particularidad compartida con el propio sistema del MIT, que tampoco necesita saber nada sobre el código subyacente de una interfaz de usuario. En su lugar, utiliza algoritmos de visión por ordenador para analizar lo que está sucediendo en la pantalla.

Uno de los “padres” del invento, Rob Miller, compara su funcionamiento con nuestro modo de ver cuando afirma que “Sikuli es un software que ve en la pantalla de la misma forma en que lo hacen los seres humanos”, es decir, no necesita traducir entre distintos formatos de archivo o de lenguajes de programación porque, “como un hombre, sólo tiene que mirar a los píxeles en la pantalla”.

Para entender mejor cómo funciona este sistema, la web del MIT pone como ejemplo el siguiente caso práctico. Imaginemos que un usuario de Python quiere crear un programa que genere un mensaje automático en su móvil cada vez que el autobús que le lleva al trabajo pase por un punto determinado. Si la web de transporte dispone de un mapa de Google en el que se muestre cómo avanza el autobús, el usuario puede programar que el mensaje de aviso le llegue cuando el vehículo se encuentre en un área del mapa precisa. En lugar de especificar las coordenadas geográficas de la zona en cuestión, bastará con que introduzca capturas de pantalla en una secuencia de comandos de Python.

Futuras aplicaciones

El sistema, desarrollado en colaboración con la Universidad de Maryland, tiene un enorme potencial de uso en el que siguen trabajando sus creadores. Tanto es así que la próxima primavera presentarán una nueva aplicación de Sikuli en la conferencia CHI 2009, sobre interacciones hombre-máquina.

Se trata de una herramienta orientada a solucionar los problemas de funcionamiento que se repiten con frecuencia en los procesos de creación de los grandes proyectos de desarrollo de software. En estos trabajos, el nuevo código se acumula cada día y cualquier fallo en las líneas generadas podría causar errores en la interfaz gráfica de usuario. Para evitarlos, lo ideal sería que se pudiese comprobar toda la aplicación haciendo clic en los botones virtuales para asegurarse de que las ventanas e iconos aún emergen correctamente. Sin embargo, esto suele llevar tanto tiempo que al final se opta por realizar pruebas de calidad al término del proceso de creación del software.

Con la nueva aplicación de Sikuli, los programadores podrán generar secuencias de comandos que automáticamente comprueben todos los componentes de una interfaz gráfica de usuario a través de una especificación visual. Esto facilitaría notablemente la tarea de escritura de estos comandos, que una vez creados, se podrán ejecutar cada noche, sin ninguna otra modificación.